sábado, 9 de mayo de 2009

LA EDAD IDIOTA


Me di cuenta ese día, en el mismo momento en el que hablando con mi hermano por teléfono pronunciaba esta frase “joder vaya mierda, creo que me he pillado”, en ese preciso instante caí en la cuenta de que me había llegado, había oído hablar antes de aquella epidemia que afectaba a personas de cierta edad, era cierto que el tema en cuestión rondaba la calles ya hacía tiempo, y yo incluso, me había visto envuelta en alguna conversación debatiendo sobre el asunto; siempre desde una postura ajena a mi.
El caso es, que según iban saliendo las palabras por mi boca, empecé a atar cabos, empecé a recordar síntomas que había escuchado o leído en alguna parte y fui analizándolos uno a uno; -creer que ciertos sentimientos nos hacen más débiles, -no soportar ser vulnerables, -necesidad de tener todo el control de nuestras tripas, -pataletas como consecuencia de sentir nudos en el estómago, -abstinencia de emociones fuertes (de no ser autoprovocadas), -intentos de meter nuestra vida en tubos de ensayo, -guardar el corazón en el congelador y sacarlo sólo con prescripción médica, -negación a sufrir la consecuencia de nuestros miedos, -usar el miedo en todos nuestros actos, -convertirse en la antitesis de l@s niñ@os que fuimos, -guardar la infancia junto con nuestra inocencia, -sufrimiento en exceso de autoprotección, -vivenciar el enamoramiento como si fuera la antesala de una enfermedad grave, -confundir síntomas del enamoramiento con una gastroenteritis aguda.



¡Ostia! era exactamente lo que me ocurría a mi, eureka, me vanaglorié de mi precisión en el diagnóstico, a la vez que sentí un golpe en el pecho y en el estómago. ¡Dios!, ¿cómo podía haber sido tan torpe?, ¿cómo me había dejado llevar hasta allí?, la parálisis se apoderó de mi, ¿cómo me podía haber infectado?, pensaba que había tomado todas las precauciones ……………………y si, efectivamente me había puesto un condón gigante. De repente no podía respirar, todo aquello que había guardado para mis adentros se había revelado y ya no había manera de contenerlo, todos aquellos sentimientos oprimían mi cuerpo, mis músculos, mis órganos, no podía mantener más esa sensación de presión, necesitaba explotar, me convertí en una olla express en su punto de cocción máxima, entonces decidí abrir la tapa, saliendo de mi boca un pequeño gritito constante que iba creciendo en intensidad convirtiéndose en desgarro, en aullido, a la vez mi cuerpo se iba moviendo a su antojo, primero con pequeños espasmos descoordinados llegando a ser descargas incontrolables, de mi cuerpo sólo salían movimientos y sonidos inconexos, transformándome en un remolino o molinillo sin rumbo y sin destino en pleno centro de Madrid. Como un molinete recorrí muchas calles, chocándome con farolas, papeleras, semáforos, paradas de autobuses, estancos, farmacias, tiendas de chinos, badulakes, puestos de castañas, puestos de la once, kioscos, comisarías……… cuando frené y a consecuencia de mi aceleración corporal, expulsé por mi boca un gran signo de interrogación que llevaba tiempo atragantado en mi estómago, entonces sentí que me llenaba de signos de exclamación, signos que no estaban dispuestos a seguir encerrados en el olvido, mi boca se habría de nuevo para soltar a viva voz: ¡¡¡ TE AMO!!! ¡¡¡¡TE QUIERO!!!!! ¡¡¡¡YA NO PUEDO VIVIR SIN TI!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡YO NO SOY IDIOTA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!Cuando acabé de gritar, me quedé sin aliento, y note como una lágrima corría por mi mejilla, hacía mucho tiempo que no lloraba.

Abrí los ojos y me quedé mirando embobada la cabeza del caballo de la plaza mayor que tenía enfrente de mis narices, sus ojos me miraban con una mezcla de ternura e interrogación. Con la interrogación que yo había expulsado minutos antes.

6 comentarios:

  1. Me he leido de cabo a rabo y de un sólo tirón este minirelato, embebido en la aceleración que le das a la protagonista. Ya lo dice un viejo Rock and Roll "fooll in love" (tonto enamorado)¿Quien no ha sido alguna vez idiota?

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  2. Caramba, caramba, caramba...
    Qué bien nos lo has contado. Todos los síntomas malestares y válvulas están bien reflejados y finalmente el grito desgarrador, la expulsión del: no, yo no, a mí no y la aceptación en forma de una lágrima hace tiempo contenida.
    Creo que aunque sea solamente para que esa gota húmeda y salada mane, lo demás vale la pena, compensa.
    ¿O no?
    Bicos

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  3. Me gusta la historia. Y he reconocido varios síntomas...¿serán virtualmente contagiosos? :D

    ♥♥

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  4. NO CONTAGIARSE ES IMPOSIBLE, DE OTRO MODO, VIVIRÍAMOS EN UNA BURBUJA VIRTUAL Y TOTALMENTE AISLADOS DE MUNDO Y DE LAS PERSONAS Y SENTIMIENTOS. PASARÍAMOS POR EL MUNDO SIN SABER QUE PASAMOS....

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  5. claroooooooo......qué horror no? saludos y besos a tod@s

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  6. hay quien si lo consigue,el enamoramiento pasa ahora querer de verdad, a esa enfermedad hay quienes encontraron la mejor de las vacunas: ante todo no querer a nadie que no sea uno mismo...
    describir tu texto ya lo hizo maravillosamente fonsilleda...Me gusta mucho como lo describes, como lo desarrollas y el grito final...

    hay quienes nunCa tuvimos miedo de ese virus, ni nos vacunamos, ni nos protegimos , simplemente confiabamos en el azar y no sabemos hacerlo si no es a tumba abierta. Y NOS QUEDAMOS AHÍ ESPERANDO EL GRITO Y LA LÁGRIMA DEL OTRO.deberíamos aprender no?

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